fases ilustracion para escritor

7 fases de la ilustración que debes conocer si eres escritor.

“Tengo un libro escrito que necesita ilustraciones ¿Y ahora qué hago?”

“Bueno, pues es fácil, se mete el texto en la máquina de ilustrar y ya está.”

Si piensas eso, necesitas mucha ayuda. Pero mucha.

“Qué tonterías dices. Hay que contactar con un ilustrador. Se le envía el texto y ya está.”

Pues también necesitas ayuda (aunque menos).

El trayecto que va desde que surge la idea primigenia para escribir tu libro hasta que finalmente palpas un ejemplar con ojos felices e hilillo de baba tiene muchas etapas que no siempre puedes controlar. Pero es un error pensar que, como escritor, no intervienes en el momento de la creación de las ilustraciones que acompañarán tu texto.

Puedes intervenir. Y es más. Debes intervenir. El ilustrador, al contrario de lo que crees, te lo agradecerá.

Siempre y cuando tengas en cuenta las 7 fases de la ilustración que debes conocer si eres escritor.

Te voy a contar ahora una información imprescindible para tratar con tu ilustrador:

EL ILUSTRADOR SE SACA LOS DIBUJOS DE LA MANGA.

Pues no. ¡Qué va!

A no ser que haya cursado la asignatura “Ilustraciones por encantamiento” del Grado de Arte Fantasmagórico en Hogwarts. Entonces sí.

Pero en general, no. ¡Qué va!

A ver, cada ilustradorcillo, como cada maestrillo, tiene su librillo. Tras batallar largo tiempo y duramente entre pinceles y papeles, entre lápices ópticos y ratones, encuentran su ruta de trabajo. La que va más con su personalidad.

Pero aun así y en la mayoría de los casos, todos los ilustradores profesionales recorren las mismas fases para hacer sus creaciones.

Menos en Hogwarts.

ilustración magia lápiz varita
Varita-lápiz, imprescindible para cursar la asignatura de Ilustraciones por Encantamiento. Esta es de las buenas, marca Faber-Ollivanders.

Si tú, escritor, conoces dichas fases a la perfección, olvídate de todo esto y vuelve a cotillear el Facebook, pero, si tienes alguna duda al respecto, te recomiendo muy mucho que tengas en cuenta lo que viene a continuación.

Te voy a desgranar dichas fases porque te van a solucionar muchos quebraderos de cabeza. Muchos “pero tú me dijiste que…” ”Sí, pero eso fue después de…” “ya, pero antes hablamos que…”  y otros peros similares, que comienzan corteses y desenfadados, y acaban en un cisma escritor-ilustrador que ríete tú de La Matanzas de Texas.

En un cumple infantil se queda aquello.

¡Cumpleaños Feliz, cumpleaños feliz, te desea Leatherfaceeeeee... cumpleaños feliz!

Te planteo el siguiente escenario: has contactado con la persona que va a ilustrar tu libro (persona humana a poder ser, nos falta de información sobre estas cuestiones en seres diferentes). Lo has decidido porque:

  • Te has dedicado previamente a buscar posibilidades a tu alcance a través de internet (ya hablaremos en otro post sobre esto).
  • Entre los ilustradores que has encontrado más interesantes, éste en concreto tiene en su trabajo puntos en común con lo que te gustaría ver en tu obra, en cuanto a estilo, técnica, etc.
  • Sus precios y plazos están dentro de lo razonable para ti (para esto se determinarán el número y características de las ilustraciones, entre otras cosas. También lo veremos más detenidamente en otro post).

Así que llegáis a un acuerdo y le haces el encargo (tú directamente o tu editor, a los efectos de este artículo da lo mismo).

Ya está todo listo para la creación gráfica. Y ahora, VAMOS POR FASES:

FASE 1. DOCUMENTACIÓN.

El ilustrador tiene la manía de tener conocimientos parciales del mundo y no tener retentiva milagrosa, por lo que lo primero que hará será buscar información. Documentarse. Esto quiere decir que, si en tu libro aparece un zorro, él no podrá dibujar un caballo en su lugar, aunque le salga mucho mejor.

ilustración documentación escritor
A mí me sale mucho mejor el traje campero que la equipación futbolera, pero mi escritor se mosqueó. Tuve que repetir.

Tendrá que echar un buen rato buscando (normalmente en internet) fotos, ilustraciones, vídeos, esquemas, etc., en los que basarse para hacer su trabajo.

Y esa búsqueda de documentación se repetirá para todos y cada uno de los elementos que lo requiera, como por ejemplo arquitectura, vestuario o maquinaria.

A veces, dependiendo de lo que se vaya a ilustrar y del escritor, esta es una fase simple y rápida.

Otras, es una verdadera pesadilla.

Conozco un caso muy cercano en el que el escritor quería que el dibujante recreara fielmente las marcas que deja un jabalí en el tronco de un árbol… Utilizó para un primer dibujo la documentación que tenía a mano pero el escritor no quedaba contento. Buscó y buscó más documentación en las oscuras profundidades de internet… Y nada. Al final tuvo que comprar un jabalí y llevárselo al bosque*.

*Este caso es verídico, salvo la compra del jabalí. Pero no le faltaron ganas.

También conozco casos en los que el dibujante no tiene en cuenta la época en la que transcurre la acción, cometiendo anacronismos de muy señor mío. Algo así como en la peli de Gladiator, donde el popŭlus gustaba de gafas de sol para combatir el ídem.

documentación anacronismo
De noche, todos los gatos son pardos y los gladiadores van en vaqueros.

En cualquier caso, es conveniente que conozcas esta fase, que debe cumplir el ilustrador para dar una base de veracidad a las ilustraciones sobre tu escrito, y que, en lo posible:

  • Facilites la documentación que tengas a mano. Normalmente para escribir también se busca mucha documentación. Compártela, sobre todo la gráfica.
  • Alertes a tu ilustrador de posibles malentendidos. Al escribir y documentarte sobre tu tema, lo estudias bastante a fondo. Lo que para ti es obvio puede que no lo sea para el ilustrador.
  • Charles con él sobre tu obra delante de unas cañas (muy recomendable, lo de las cañas).

FASE 2. DISEÑO DE PERSONAJES, OBJETOS, ESCENARIOS, ETC.

El dibujante recreará tus protagonistas y su entorno.

Esta es una fase delicada. Por mucho que se base en tu escrito, la idea que se le formará en la cabeza al dibujante nunca será exactamente igual que la que tienes tú en la tuya. Podrá atenerse a lo especificado e intuir el resto, lo que lea entre líneas. A partir de ahí, todo llevará su pátina personal. Arte y acervo cultural a partes iguales (agitado, no mezclado. Yo es que soy mucho de Bond).

Por eso será interesante que, en lo posible:

  • Complementes tu escrito con apuntes concretos para el ilustrador, descripciones que tienes en la cabeza pero no están en el texto.
  • Ofrezcas referencias, ejemplos a seguir (algo así: “la prota la veo como un cruce entre Darth Vader y Bambi”. Aunque con esto en concreto igual pierdes el ilustrador).
Disney Darth Vader diseño personaje
¡YO... SOY... TU BAMBI!

FASE 3. ABOCETADO.

¡QUIETO PARADO! Esta fase que te interesa. Pero mucho. Porque, amigo escritor, aquí es donde, si hay que hacerlo*, hacemos todas las rectificaciones.

* Obsérvese que el “si” no tiene acento, es decir, que no te vayas a empeñar en cambiar algo solo porque sea esta la fase en la que se debe hacer. No seas así.

En esta fase, con la documentación recopilada y sus diseños por delante, el sufrido dibujante, tras aplicarse su dosis habitual de crema para el lumbago, arremeterá con certeros trazos a realizar los bocetos de las futuras ilustraciones. Boceto, que define la insigne RAE como “Exposición sucinta de los rasgos principales de algo.”

Es decir, aunque los dibujos estén inacabados y puedan lucir cierto aspecto suelto, simple o hasta sucio, tendrás toda la información necesaria para dar tu OK o cambiar lo necesario. Para hacerte una idea del aspecto final ya tienes las otras obras por las que te has decidido a encargarle el trabajo.

fases ilustración boceto Velázquez
Este ilustrador, un tal Velázquez, revela todo su genio en el boceto. Después, es cuestión de repasar línea, prácticamente.

Con el boceto (quizás acompañado por el diseño de la fase anterior) podrás valorar si el dibujo cumplirá su objetivo. Tendrás a tus personajes en movimiento por el escenario, con un plano y un ángulo de “cámara” concreto, la composición de la imagen, etc.

Insisto, tendrás todo lo necesario para dar tu ok, y que no haya cambios posteriores.

Esto es importante, porque en esta fase el ilustrador tiene mayor capacidad de asumir los cambios. En fases posteriores podrá también, pero con mucho más trabajo. Cosa que repercutirá en el presupuesto pactado, los plazos de entrega, y sobre todo, en el buen rollito que había tras aquellas alegres cañas del principio (¿te acuerdas?, ¡qué tiempos!).

Por lo que (por el bien común) te ruego que, en lo posible:

  • Estudies con detenimiento esos bocetos rápidos que te propone el dibujante y no los pases como diapositivas, asegúrate de que aparece lo que querías y cómo lo querías.
  • Repasa el texto que afecta, por si acaso. Puede que al dibujante se le haya pasado algo.
escritor dibujante rivalidad conocimiento
Este escritor (sombrero) cometió el error de pedir cambios en otra fase. Ahora come con pajita.

FASES 4, 5 Y 6. DIBUJO DE LÁPIZ, ENTINTADO Y COLOR (o grises).

No es que me ponga a correr y quiera despachar estas tres fases rapidito porque me llamen a cenar (¡aunque hoy hay pizza!). Es que son fases de trabajo del ilustrador que, una vez se ha recibido el OK por parte del escritor, puede que solo le afecten a él.

Y escribo “puede” porque el escritor y el ilustrador pueden pactar otros puntos de control dependiendo de la obra en sí.

El punto de control que he establecido en este artículo es la fase de bocetos, porque a mí particularmente me parece el que da más juego para el escritor y estorba menos el trabajo del ilustrador. Pero igualmente se puede establecer después de realizar los lápices. O establecer varios. O no establecer ninguno. (Mira por ejemplo lo que opina el ilustrador Abel Ippólito).

El dibujo de lápiz supondrá un mayor detalle del boceto presentado, teniendo en cuenta los diseños y los cambios sugeridos/pedidos/exigidos por el escritor.

En esta fase el ilustrador ya suele trabajar a los tamaños proporcionales a los requeridos para la publicación y apunta detalles a tener en cuenta en el entintado, aplicación de color, uso de tipografías, etc.

Entintado, fase en la que tendremos el acabado de la línea. Depende por supuesto del estilo del artista (inexistente en algunos casos en los que se trabaja directamente con el color o dejando la línea de lápiz), pero lo más habitual es el uso del rotulador o pincel, paleta digitalizadora emulando lo anterior o trabajando con vectores en programas de diseño como Ilustrator.

Color (o grises), al igual que la anterior esta es una fase que varía mucho según el estilo del ilustrador. Actualmente se resuelve en la mayoría de los casos de forma digital.

De todo lo hablado puedes ver un precioso ejemplo en el blog Cucatraca, de Laila Codina , en este curradísimo post

fases ilustración saber escritor
Este ilustrador entiende lo digital como dejar huellas de dedos, principalmente.

FASE 7: PREPARACIÓN PARA IMPRENTA.

Básicamente se trata de que el ilustrador te entregue los dibujos pactados y ya revisados preparados para la publicación. Cada imprenta tiene sus requisitos. El editor o el propio escritor si se trata de una autoedición, debería recabar la información necesaria para trasladársela al ilustrador. Tanto si la salida de la publicación es digital o en papel, el ilustrador debería haber realizado su trabajo de forma que no tuviese problemas a la hora de entregarlo con las características adecuadas para cada caso.

Por supuesto, se podría hablar mucho más de todo esto. Y habrá otros post que lo hagan. De momento, quédate con lo expuesto y si quieres revisa lo que dice (links de otros autores).

Anímate a conocer más a fondo las fases de trabajo del ilustrador y verás cuánto puede enriquecer tu obra, lo mucho que puedes seguir aportando a su aspecto final. Te va a venir que ni pintado.

fases dibujo boceto entintado grises color
Bocetillo, entintadillo y grisesillos. Personaje secundario de "Gustavo".
Créditos para las fotos:
  • https://gratisography.com/ (Ryan McGuire)
  • https://unsplash.com/@alicegrace (Alice Achterhof)
  • Montajillos míos con fotogramas libres de derechos.
  • Algún que otro dibujico de los míos.

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4 Comments

  1. Laia
    diciembre 06, 2017

    A tus pies, Enrique Carlos, vaya articulón que te acabas de marcar. ¡¡Ole y reole!!
    Mi deformación profesional hace que valore tanto la pedagogía como el sentido del humor y tú lo has combinado a la perfección para hacer ameno un artículo tan extenso como éste (me he partido con ese tal Velázquez… XD).
    ¡Quiero más! 🙂

    Responder
    1. Enrique Carlos
      diciembre 07, 2017

      ¡Muchas gracias, Laia! Es una verdadera alegría que te guste, un honor viniendo de ti. Cualquiera que se asome a tu blog verá que te dejas las pestañas en tus artículos hasta que sean lo más accesibles, completos y útiles posibles. Un sitio de referencia. ^__^

      Responder
  2. Alex Gea Ático
    diciembre 08, 2017

    Me uno a Laila, además con este articulo nos has acercado, por lo menos a mi, a lo que ocurre en la cabecita de un dibujante. La verdad es que lejos de desencantarme por lo complicado del proceso, me siento cada vez más atraída por ese mundo. Que pena que haya nacido con dos manos izquierdas, para eso del dibujo.

    Responder
    1. Enrique Carlos
      diciembre 09, 2017

      Alex, me alegra mucho que te pueda ser útil el artículo, pero no te apenes, tus manos izquierdas tienen otra labor que hacen estupendamente y tienen aún mucho que regalar al mundo; escribir. ^__^

      Responder

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